Si algo tenemos claro en la Asociación Joyas de Autor es que nuestro sector no es ajeno a las mareas de la economía global. Mientras muchos de nosotros observamos con una mezcla de asombro y cautela cómo el oro y la plata alcanzan máximos históricos, existe una crisis "de tuberías" que ocurre entre bastidores, ¿sabías que el mercado estadounidense ha comenzado a emitir señales de alarma sobre el estado de sus refinerías de metales preciosos? Una situación que, debido a la interconexión de los mercados, proyecta su sombra sobre los talleres europeos y españoles.
A continuación, analizamos qué está ocurriendo en las refinerías y cómo este fenómeno afecta directamente a tu día a día.
La plata y la crisis de liquidez
Según informes recientes de la industria en EE. UU. (como los publicados por The Jewellery Editor y SD Bullion), las refinerías están bajo una presión sin precedentes. El corazón del problema, especialmente en el caso de la plata, es una crisis de financiación.
Tradicionalmente, las refinerías han dependido siempre de mecanismos de arrendamiento (leasing) para adelantar pagos por recortes y limalla mientras se procesa. En los últimos tiempos las tasas de interés para tomar prestada plata física han saltado de cifras de un solo dígito a extremos del 80% o incluso el 100%. Esto significa que para una refinería es carísimo mantener existencias de metal que están siendo procesadas.
Como resultado, muchas están reduciendo los pagos por adelantado o, lo que es más preocupante para el pequeño taller, han dejado de comprar temporalmente plata de baja pureza (como la plata de ley o cuberterías).
Capacidad al límite y competencia industrial
No es solo una cuestión de dinero, sino de espacio y tiempo. Las refinerías globales están operando cerca de su capacidad máxima. Los plazos de entrega, que antes se medían en días, ahora se extienden a semanas o meses.
